Nuestro algodón, en palabras simples
La piel de un recién nacido es lo más delicado que tiene. Por eso cada pieza de algodón orgánico que empacamos es pura y suave para la piel del bebé — cultivada sin químicos agresivos y terminada sin ellos también.
Los talleres con los que trabajamos tienen la certificación GOTS. En palabras simples: una organización independiente sigue el algodón desde el campo hasta la prenda terminada — cómo se cultiva, cómo se tiñe y cómo se trata a las personas que lo confeccionan. No hay que creer en la palabra de nadie: está verificado.
No todo en una canastilla es algodón — hay sonajas de madera, lavanda seca, jabones botánicos para el baño. Para todo eso la regla es la misma: materiales simples, talleres pequeños, hecho con amor.
Busca la insignia en cualquier página de producto — si está ahí, esa pieza es de algodón orgánico certificado.
